17 sept. 2012

Crónica Psicodélica #4 "Free/Jazz/Rock en el árbol"



Sábado 15 Julio 2012 . 24hs
Árbol Caído . Adroguelia City

/  MISSING HOLOCAUSTO  /  TEMPER  /

Noche fría, noche de vientos y aire ligeros de temperatura. Noche de movidas, por cierto, por todos lados. Por suerte para mi, esta vez fue anticipada la dedición de la movida: Árbol Caído, de frente-mantekita kanábica. Ya hacía unos días cuando lo cruze al Marian que me tiró una puntita sobre la fecha "alta noche psicodélica" me tiró... "y no te digo más...".  Claro q me quedó resonando , y asi fue que llegué por ahi a dar con un video, adelanto de lo que sonaría en el ensayo abierto del último findesemana del invierno del año 2012.

En fin, se presentaban nada más y nada menos que las dos bandas actuales del guitarrista Amilcar Amarante.  TEMPER por un lado, música futurista, quinteto verdaderamente inclasificable (y ese ya es un mérito). Por otro lado, MISSING HOLOCAUSTO, banda super experimental con formación de trío de rock clásico , sumado a un saxo soprano a cargo de Sergio Paolucci , leyenda viva del jazz local del sur, músico tambien presente en los discos de Temper.
Arrancó M. Holocausto, y que sorpresa que fue, para las diez, doce, trece, quince personas que asistieron a la cueva under. El under del under, aquel que nadie pudiera imaginar sin ver, aquel solo es posible de realizar por gente que no le importe más que tocar su música para sí misma, y para quien quiera escuchar algo auténtico. Música de jazz-rock, improvisada en su totalidad, guitarras fluyendo como un río furioso, ritmos desarmados y orgánicos, bajo con presencia imponente, rock duro por momentos, paisajes surreales por otros, hacían la base perfecta para que el saxo surfeara la olas.
Como si se tratara del espíritu legítimo de tod@s l@s loc@s que alguna vez hicieron de la música un arte, una expresión, un fuego que arde, un ritmo frenético que puede elevarse sin turbinas, como Sumo, Piazolla, Coltrane y Miles Davis, lo que se escuchó esa noche en el árbol fue algo que trascendió esta dimensión, la dimensión de lo concreto. Porque los que estuvimos ahí sentimos ese espíritu, eso que es inexplicable en un blog como éste.  Pero aquí estamos , que más puedo decir, que me elevó y que me hizo reir y vibrar en verdad. El saxo, sus melodías altivas, ahi casi inmodulables, siempre volando, siempre arriba, esquivando las nubes y otras naves, por el espacio voló y nos llevó a todos. En un momento el sonido fue de flauta dulce, y enotros momentos, el sonido al mic fue de una voz errática y primitiva, comunicando su mensaje de las estrellas. "Cuando veo la gilada, me voy!" rezaba en su vuelo. "Que suerte... que suerte... que suerte que esta tarde voy a verte", y la banda despegó. Psicodelia pura, todos lo sentimos en las pieles.

Nunca tuve la oportunidad de escuchar a Temper tan atentamente como en esta ocasión. Me debía esa escuchada, y esa fue la oportunidad aprovechada. Podría definirse un poco (en mi locura) como una textura cuasi-uniforme, de frecuencias agudas y brillantes, base de rock al palo, estalles sorpresivos y armonías de trompeta que le aportan un color tan divino. Y el saxo invitado, que aparecía por momentos, cuando pintaba, pocas bandas disfrutan tanto de tocar como se nota en los Temper, que la agitan hasta para un público de menos integrantes que ellos mismos, como les tocó esa noche en un par de temas. Puede pasar, en este ambiente del under... Under, under , under. Lo que no deja de generarse es esa vibra tan especial, tan espacial, que es de suma importancia en estos tiempos q corren, no seamos ingenuos de pensar que existe un mañana, apostemos al hoy, ahora mismo...
No podría haber sido mejor la noche , afuera un fuego, adentro más fuego. Noche histórica en el árbol , noche de leyendas épicas del rock, del jazz y del underground. Asi tan simple y tan real.

El Frente.